Finca Casa Alarcón disfruta de un emplazamiento idóneo para el cultivo del olivo, por su situación en un paraje de sierras a 650 metros de altitud, y por unas condiciones climáticas particulares caracterizadas por los vientos dominantes en la zona, las abundantes horas de sol y un clima seco, de veranos cálidos e inviernos fríos, que garantiza una incidencia mínima de plagas y enfermedades.
Nuestra política de calidad busca siempre la excelencia, desde el cultivo de nuestros olivares hasta la elaboración de los aceites, cuidando al máximo la selección varietal, el marco de plantación, el control del riego y abonado y de la sanidad vegetal de nuestros olivos.
La almazara está dotada de los últimos avances tecnológicos, y su localización en pleno corazón de la finca, y rodeada del olivar, garantiza la inmediata entrada de la aceituna en molino a medida que es recolectada y un control absoluto del proceso de elaboración en todas sus etapas.
Todos los aceites elaborados en Finca Casa Alarcón son obtenidos mediante extracción en frío (a un máximo de 27º), almacenados en depósitos de acero inoxidable, a temperatura constante y en atmósfera inertizada por nitrógeno, y envasados en rama bajo pedido.
Toda nuestra producción es sometida a panel oficial de cata y a exhaustivos análisis físico-químicos para certificar que cumplen los requisitos establecidos para el Aceite de Oliva Virgen Extra por el Consejo Oleícola Internacional.